Tuya

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girl alone

Nieve. Y unas palabras que buscan con insistencia alcanzarte.
Finjo adaptarme a una soledad que no logro comprender.
Recorro todos los caminos hacia aquella posibilidad efímera.
Infinita.

Deslizo entre mis dedos una rama seca, abandonada en el silencio.
Y sueño, entonces. Me sumerjo en el viento helado del invierno.
Mientras ruego que te acuerdes de mí, aunque sea una sola vez.

Unas campanadas repiquetean a lo lejos.
Y observo con detenimiento las luces de un diciembre festivo.
Figuras de porcelana que sonríen al destino.
Tan distantes. Tan ajenas.

Y aguardo en nuestro lugar favorito.
Mientras el corazón te palpita.
En medio de la inmensidad nocturna.
Espero, amor.
Una señal. Una esperanza…

Siempre tuya.
Abril

 

Pd: Les deseo una hermosa navidad a todos!!

 

Inevitable

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original

Gotas de rocío. Y una voz que surca distancias eternas.
Se diluye en nombres y rostros ajenos.
En aquellas miradas de desolación.
Mientras una sonrisa juega con locos pensamientos.

De pronto se devela el secreto del silencio.
Y una luz crece y crece en medio del abismo.

En estaciones de hielo y ceniza, nos reconocemos.
Los dedos se entrecruzan, y el corazón despierta de la monotonía.
Late la armonía vibrante de un hoy que quiere vivir a toda costa.
Late el deseo irrefrenable de los besos que nunca se despiden.

Arrebatos, sinsentidos. Ignorancia de los amantes crepusculares.
Fallas fugaces del miedo a sentir se desvanecen.
Sólo subsiste el querer con una intensidad abrumadora.
Hasta que el alma deje de arder.

Ya es tarde. Son parte del sistema.
Inevitable. Dolorosamente enamorados.

Por todo el amor que no alcanzó

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Basta con cerrar los ojos y ahí está. Su mirada grisácea que se pierde en las gotas de una lluvia de verano. Puedo verla concentrada en su libro de hojas amarillentas, simplemente desgastadas de tanto leerlas. Enfrascada en su propio mundo; en aquellos pensamientos tan ajenos a mi yo del pasado. Es en estos momentos de soledad que lo comprendo todo y, al mismo tiempo, no entiendo nada. Y encuentro en la escritura la única vía de escape posible. Un pequeño desahogo de esa vida que compartimos y en la que fuimos completos extraños. Sólo que no lo supe ver. No supe descifrarnos.

Trato de reconstruir en mi cabeza cuando fue que nos perdimos. Cuando sucedió lo inevitable. Es sólo ahora, al repetirse nuestros recuerdos en mi memoria, que comienzo a vislumbrarlo. Esa pérdida tan temprana que te marcó el alma y la arruinó para siempre. Esa imposibilidad de conectarme con las personas, de ver más allá de la superficie.

La realidad es complicada, hiriente. Y sólo en estos segundos de absurda concentración soy capaz de detectar el trasfondo de lo que tuvimos.

Yo te quise, no tengas dudas. Yo te quiero todavía, lamentablemente para vos. Y la distancia no logra hacer que disminuya esto que siento. Me tortura no saber de vos, no tener noticias.

Por eso escribo. Para pretender por unos segundos que me perteneces de nuevo.

Errónea la percepción. Vos nunca fuiste mía.

Ceguera del ser humano. Egoísmo de la falsa posesión.

Es necesario que lo escriba.

Perdoname, por favor.

Por todo el amor que no alcanzó.